La frase del día

2007/02/24

¿Por dónde empezar?

Es conocido el sueño de vedetismo del bombero poco voluntario Daniel Romos. Cree ser un súper héroe de la seguridad venadense y esa idea fue a proponérsela a “el zorro flaco Vidal” – hasta ese momento su jefe- y así empezó esta historieta.
Todo bien hasta que Danielito apareció en la oficina del flaco con su atuendo de nuevo súper héroe, que pasamos a detallar: en la cabeza lucia un coqueto casquito dorado de estilo bomberil. El rostro estaba oculto con un antifaz de formato “gatubela” de tono rosa viejo. El musculoso torso del involuntario, estaba cubierto por una pupera con brillitos, donde lucia una “R” que se prendia y apagaba tal cual camión de emergencias. Sobre el pecho pendía un pito que sonaba como un auto bomba, pero más agudo. Unas calzas de estilo “red” y sandalias con taquito iban con el look “plumas en el culo”, a modo de Nélida Roca.
El flaco Vidal sufrió un shock de tal magnitud, que obligo a su fiel amiga y secretaria, a llamar de urgencia al cardiólogo, que se arremangó para sacarlo del pre-infarto. Cuándo pudo emitir algún sonido dijo: “¡adreim al a sav et ay!”.
Nadie entendió nada.
El secretario municipal, pálido y temblando de ira volvió a gritar: “¡¡¡¡ adreim al a sav et ay!!!!”, al tiempo que lo señalaba a romito con su índice derecho, al punto de tocarle la nariz. Todos los presentes se dieron cuenta que la cosa venía con Danielito.
El héroe bomberil dijo: ¡Esto es un milagro!, ¡Me está hablando en Sánscrito!
La secretaria preguntó: ¿Y que dice? A lo que nuestro héroe respondió; “¡me está categorizando a la secretaría de seguridad!
Lo que siguió tendrá consecuencias difíciles de medir a futuro, en el gobierno municipal del Poroto.
Juan Alberto Vidal, secretario de gobierno de nuestra municipalidad; sorprendiendo al médico, saltó sobre el escritorio y luego sobre Danielito; en el aire lo tomó de los hombros, lo dio vuelta y cuando tocó un pie en el suelo, le sacudió un tremendo patadón en el culo -justo donde empezaban las plumas- al grito de: “¡Ya te vas a la mierda!”, que era lo que había querido decir desde un principio.
Romito salio como escupida de saxofonista; planeando pasó la puerta del secretario – su jefe- cruzó el pasillo y entró en la oficina de gobierno, terminado su elegante vuelo, cuando enterró su cabeza debajo de un escritorio.
En el airosa recorrido nuestro personaje perdió: tres plumas rojas; cinco amarillas; tres azules; cinco verdes y cuatro violetas; sólo le quedó cimbrando con cierto estilo una pluma roja.
Al día siguiente los periódicos anunciaban: “Daniel Romos habría presentado su renuncia”

La venganza de Danielito

Habiendo sido expulsado del ámbito del gobierno municipal, el “desinteresado bombero” planificó su venganza. Prontamente se apersonó a “el Poroto”, a quién lo lloriqueó sabiéndolo "blandito"; con lo que logró quedarse cobrando un suculento sueldo al lado del candidato. El segundo paso fue bardear al algunas empleadas municipales, haciéndoles una escena de histeria y amenazándolas con dejarlas sin trabajo por estar apañado por el futuro intendente; "yo les voy a enseñar quién manda aquí –se refería a la muni-".
La tercera etapa era pedir la renuncia a su ex jefe, para eso tiene que seguir fichando al yerno y luego apretarlo al señor intendente; pero aquí alguien se equivocó.

La fiesta Gorda.

El viernes 23 de febrero de 2007 en la sociedad rural se realizó un encuentro festivo con comida y joda, al que asistieron 1500 personas. Se la llamó el “Hiperabuelazo” con la organización del inefable “Tomy” Balzaretti, con la intención de lanzar la candidatura a intendente de nuestro amigo el poroto, quién se negó rotundamente a ser lanzado, cuándo vio que le colocaban un casquito, mientras su suegro encendía la mecha de un cañoncito de circo.
Finalmente, parece que la exigencia de Daniel Romos al señor intendente para que echara a Vidal, fue mal interpretada por el Lord Mayor, que terminó presentando “su” renuncia a la futura candidatura a intendente. Danielito escuchó y salió disparando a darse la cabeza contra un árbol de los tanto que abundan allí; momentos después comentaba con uno de sus colaboradores de la recarga de matafuegos, todavía me queda el “Poroto” para manejarlo; mientras tanto, ajeno a su futuro, el "flaco" Vidal bailaba en el escenario con unas cuántas “chichises” haciendo abierta demostración de su estado de madera.

No hay comentarios.: